Diseñado para divertirse: La magia de una casa en el árbol
Jugar en las alturas tiene algo de místico: todo parece más grande, más brillante y quizá más interesante. Una casa de juegos en lo alto de un árbol mejora el juego real. Imagina una zona de aventuras escondida entre las ramas, donde los niños puedan saltar por puentes giratorios, trepar por torres de vigilancia o deslizarse por toboganes, en lugar de una casa de juegos básica.
Las casitas de juego construidas en los árboles son tanto una cuestión de flexibilidad y creatividad como de diversión. A los niños les encanta tener un lugar propio, oculto del mundo cotidiano, donde puedan establecer sus propias reglas, crear sus propios juegos y soñar sin restricciones. Desde una sala de control de alta tecnología hasta la elaboración de cuentos de hadas dentro de una encantadora casa en un árbol, la alegría nunca se detiene si están organizando una misión espacial.
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